domingo, 25 de febrero de 2018

Santo Evangelio 25 de febrero 2018



Día litúrgico: Domingo II (B) de Cuaresma

Texto del Evangelio (Mc 9,2-10): En aquel tiempo, Jesús tomó consigo a Pedro, Santiago y Juan, y los llevó, a ellos solos, aparte, a un monte alto. Y se transfiguró delante de ellos, y sus vestidos se volvieron resplandecientes, muy blancos, tanto que ningún batanero en la tierra sería capaz de blanquearlos de ese modo. Se les aparecieron Elías y Moisés, y conversaban con Jesús. 

Toma la palabra Pedro y dice a Jesús: «Rabbí, bueno es estarnos aquí. Vamos a hacer tres tiendas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías»; pues no sabía qué responder ya que estaban atemorizados. Entonces se formó una nube que les cubrió con su sombra, y vino una voz desde la nube: «Este es mi Hijo amado, escuchadle». Y de pronto, mirando en derredor, ya no vieron a nadie más que a Jesús solo con ellos. 

Y cuando bajaban del monte les ordenó que a nadie contasen lo que habían visto hasta que el Hijo del hombre resucitara de entre los muertos.


«Se transfiguró delante de ellos»

Rev. D. Jaume GONZÁLEZ i Padrós 
(Barcelona, España)

Hoy contemplamos la escena «en la que los tres apóstoles Pedro, Santiago y Juan aparecen como extasiados por la belleza del Redentor» (San Juan Pablo II): «Se transfiguró delante de ellos y sus vestidos se volvieron resplandecientes» (Mc 9,2-3). Por lo que a nosotros respecta, podemos entresacar un mensaje: «Destruyó la muerte e irradió la vida incorruptible con el Evangelio» (2Tim 1, 10), asegura san Pablo a su discípulo Timoteo. Es lo que contemplamos llenos de estupor, como entonces los tres Apóstoles predilectos, en este episodio propio del segundo domingo de Cuaresma: la Transfiguración.

Es bueno que en nuestro ejercicio cuaresmal acojamos este estallido de sol y de luz en el rostro y en los vestidos de Jesús. Son un maravilloso icono de la humanidad redimida, que ya no se presenta en la fealdad del pecado, sino en toda la belleza que la divinidad comunica a nuestra carne. El bienestar de Pedro es expresión de lo que uno siente cuando se deja invadir por la gracia divina.

El Espíritu Santo transfigura también los sentidos de los Apóstoles, y gracias a esto pueden ver la gloria divina del Hombre Jesús. Ojos transfigurados para ver lo que resplandece más; oídos transfigurados para escuchar la voz más sublime y verdadera: la del Padre que se complace en el Hijo. Todo en conjunto resulta demasiado sorprendente para nosotros, avezados como estamos al grisáceo de la mediocridad. Sólo si nos dejamos tocar por el Señor, nuestros sentidos serán capaces de ver y de escuchar lo que hay de más bello y gozoso, en Dios, y en los hombres divinizados por Aquel que resucitó entre los muertos.

«La espiritualidad cristiana -ha escrito San Juan Pablo II- tiene como característica el deber del discípulo de configurarse cada vez más plenamente con su Maestro», de tal manera que -a través de una asiduidad que podríamos llamar "amistosa"- lleguemos hasta el punto de «respirar sus sentimientos». Pongamos en manos de Santa María la meta de nuestra verdadera "trans-figuración" en su Hijo Jesucristo.

Misionero español y único exorcista en Rusia: «Antes era escéptico sobre esto, hoy creo totalmente»


José María Vegas, claretiano, lo explica en «Madrileños por el Mundo​​​​​​​» de Telemadrid

Misionero español y único exorcista en Rusia: «Antes era escéptico sobre esto, hoy creo totalmente»

José María Vegas lleva 21 años en Rusia, 8 de ellos como exorcista diocesano

Misionero español y único exorcista en Rusia: «Antes era escéptico sobre esto, hoy creo totalmente»

“Madrileños por el mundo” es uno de los programas más conocidos y seguidos en la televisión pública de Madrid. En él un reportero visita una ciudad de cualquier parte del mundo que es mostrada a los telespectadores a través de los ojos de ciudadanos madrileños que viven en ella.

En uno de sus últimos programas la ciudad elegida era la rusa San Petersburgo. Y el madrileño que más tiempo estuvo en cámara no era otro que un sacerdote misionero, José María Vegas, un claretiano que lleva más de dos décadas en Rusia.

"Me apunté a una aventura"
En esta bella ciudad es profesor en el que es el único seminario católico en todo el país, atiende una parroquia, lleva un movimiento de matrimonios y también es el único exorcista que existe en toda Rusia, un ministerio que le encomendó el obispo hace más de ocho años.



En principio iba a estar en este país tres años pero ya no quiere volver. “Me apunté a una aventura sin saber dónde venía. Llegaba a lo que fuera. Mi congregación pidió voluntarios y yo me ofrecí. Y el provincial me avisó al día siguiente para que hiciera la maleta”, cuenta el padre José María sobre su llegada a Rusia.

Es el único exorcista en Rusia
Uno de los aspectos de los que se muestra más orgulloso es del movimiento Encuentro Matrimonial, carisma con el que trabaja en Rusia ayudando a los matrimonio y fomentando el amor y el diálogo entre ellos.

No eligió, sin embargo, ser el exorcista diocesano. “Un día me llamó el obispo y me dijo que había pensado que yo fuera el exorcista. Me quedé un poco sin palabras”, relata el misionero español.

Cuatro casos de posesión demoniaca
Durante la entrevista asegura que en estos años ha tenido cuatro casos de posesión demoniaca, es decir, los casos más graves.

José María Vegas habla del caso de una mujer en Moscú “que había estado muchos años vinculada a la adivinación con cartas de tarot y su marido también. Además, habían estado muchos años en temas de astrología y magia… Y entonces se acercaron a la Iglesia para ser católicos y ella empezó a tener problemas. No podía entrar en la iglesia, le entraban arrebatos de odio contra los iconos y los objetos sagrados y en los exorcismos había reacciones muy fuertes”.

También contó el caso de otra mujer bielorrusa que había acudido a numerosos curanderos y brujas porque quería quedarse embarazada y no lo conseguía. Esta persona, cuenta el exorcista, está ahora mucho mejor, pero tuvo muchos problemas.


La pregunta mental que el poseido respondió
“En una ocasión durante la oración ella decía ‘señor mío, señor mío’ en ruso. Y yo le pregunté mentalmente en español: ‘¿quién es tu señor?’. Ella me dice: ‘Me ha dicho que mi señor es Satanás’. Y además me contesta en español. Son casos que no puedes explicar de manera racional”.

El propio sacerdote confiesa que en el pasado “era muy escéptico” debido a la educación racionalista que recibe ahora la sociedad pero “practicando me he convencido de que no, lo creo completamente”.

Así realiza los exorcismos
A preguntas de la periodista de Telemadrid, el padre Vegas afirma que “yo lo que hago es rezar. Agarro la cruz, la estola y hay un ritual. Es un ritual muy sencillo. Empiezo con el ‘en nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo… Bendices el agua y luego hay dos oraciones. Una oración dirigida a Dios pidiendo la liberación de la persona y otra dirigida al diablo donde se le manda que salga de la persona. Yo esta parte la hago en ruso”.

Afirma igualmente que ha tenido casos de grandes manifestaciones de poder físico por parte de la persona poseída y otros en los que le contestaban en lenguas que no conocían porque “no es ella la que habla sino el bicho que tiene dentro”.

El origen de su vocación
Durante el programa también habló con naturalidad del origen de su vocación. Vegas asegura que fue a los 18 años, “casi de repente”. Tras una crisis adolescente, “me vino el pensamiento de dedicarme completamente a Dios y a los demás. Me vino una especie de inspiración”. En el origen de la crisis que dio pie a su vocación estaba el noviazgo que había tenido con una chica, pero finalmente esta crisis fue el instrumento de Dios para la llamada al sacerdocio.

Eso sí, nunca ha “dudado” de que ser sacerdote era lo que Dios quería para él, aunque sí haya tenido “momentos de debilidad”. Pero servir a todos en el lugar que sea es para este madrileño lo mejor que le puede pasar.

Fuente: Religión en Libertad

sábado, 24 de febrero de 2018

Santo Evangelio 24 de febrero 2018


Día litúrgico: Sábado I de Cuaresma

Texto del Evangelio (Mt 5,43-48): En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Habéis oído que se dijo: ‘Amarás a tu prójimo y odiarás a tu enemigo’. Pues yo os digo: Amad a vuestros enemigos y rogad por los que os persigan, para que seáis hijos de vuestro Padre celestial, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y llover sobre justos e injustos. Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa vais a tener? ¿No hacen eso mismo también los publicanos? Y si no saludáis más que a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de particular? ¿No hacen eso mismo también los gentiles? Vosotros, pues, sed perfectos como es perfecto vuestro Padre celestial».

«Amad a vuestros enemigos y rogad por los que os persigan»

Rev. D. Joan COSTA i Bou 
(Barcelona, España)

Hoy, el Evangelio nos exhorta al amor más perfecto. Amar es querer el bien del otro y en esto se basa nuestra realización personal. No amamos para buscar nuestro bien, sino por el bien del amado, y haciéndolo así crecemos como personas. El ser humano, afirmó el Concilio Vaticano II, «no puede encontrar su plenitud si no es en la entrega sincera de sí mismo a los demás». A esto se refería santa Teresa del Niño Jesús cuando pedía hacer de nuestra vida un holocausto. El amor es la vocación humana. Todo nuestro comportamiento, para ser verdaderamente humano, debe manifestar la realidad de nuestro ser, realizando la vocación al amor. Como ha escrito San Juan Pablo II, «el hombre no puede vivir sin amor. Él permanece para sí mismo un ser incomprensible, su vida está privada de sentido si no se le revela el amor, si no se encuentra con el amor, si no lo experimenta y lo hace propio, si no participa en él vivamente». 

El amor tiene su fundamento y su plenitud en el amor de Dios en Cristo. La persona es invitada a un diálogo con Dios. Uno existe por el amor de Dios que lo creó, y por el amor de Dios que lo conserva, «y sólo puede decirse que vive en la plenitud de la verdad cuando reconoce libremente este amor y se confía totalmente a su Creador» (Concilio Vaticano II): ésta es la razón más alta de su dignidad. El amor humano debe, por tanto, ser custodiado por el Amor divino, que es su fuente, en él encuentra su modelo y lo lleva a plenitud. Por todo esto, el amor, cuando es verdaderamente humano, ama con el corazón de Dios y abraza incluso a los enemigos. Si no es así, uno no ama de verdad. De aquí que la exigencia del don sincero de uno mismo devenga un precepto divino: «Vosotros, pues, sed perfectos como es perfecto vuestro Padre celestial» (Mt 5,48).

5 ideas para rezar en familia con los niños sin que se distraigan demasiado: prácticas y realistas


Por el doctor Ray Guarendi, psicólogo y padre de 10 hijos

5 ideas para rezar en familia con los niños sin que se distraigan demasiado: prácticas y realistas

Rezar con niños es recomendable pero con unos trucos será más llevadero

5 ideas para rezar en familia con los niños sin que se distraigan demasiado: prácticas y realistas

El doctor Ray Guarendi (DrRay.com) es psicólogo clínico, conferenciante en vivo y en programas radiofónicos, colaborador en el CatholicDigest de EEUU y padre de diez hijos. En un reciente artículo en el CatholicDigest comenta 5 ideas que propone para rezar en familia con los niños sin que se distraigan demasiado.

Antes establece un principio: más vale rezar mal, distraído, con preocupaciones, que no rezar. O, citando al escritor converso G.K. Chesterton, "si algo merece ser rezado, entonces merece ser rezado pobremente" (o incluso de mala manera). La oración en sí es siempre válida y valiosa aunque no sea perfecta. "Incluso cuando la mente no está con las palabras, el corazón sí puede star bien enfocado", escribe Guarendi. 


También explica que si bien los niños se distraen, también lo hacen los adultos. Y admite que en toda su vida adulta ha rezado muchísimos rosarios, pero solo unos 20, o algunos más, fueron "buenos de verdad", en el sentido de atentos, meditados, etc... 

"Cuando nuestros 10 hijos tenían menos de 13 años, la mayor parte del tiempo -y no solo del tiempo de oración familiar- estaba marcada por el caos. Durante nuestro Rosario familiar, nos sentábamos en círculo -aunque fuera uno que no dejaba de oscilar- y cada uno tenía su turno para una oración. Más veces de las que pueda contar yo no sabía dónde estábamos en mi turno, si en un Avemaría o en un Gloria. Enseguida 5 o 6 niños y una esposa competían por corregirme. ¡De repente todos eran orantes atentos!"

El doctor Guarendi señala también que un niño o adolescente que sea muy maduro en lo moral o en lo intelectual puede ser, perfectamente, muy distraído e infantil en su atención a la oración, y que no pasa nada por ello. La madurez de la gente que reza les hará rezar mejor al pasar el tiempo. 


Dada la realidad de los niños y su capacidad de aguante y atención, propone cinco ideas para la oración en familia con niños: 

1. Sentar a los niños estratégicamente
Si el mediano se pelea con la pequeña, lo mejor es sentarlos separados desde el principio. Los padres han de colocarse en lugares adecuados, quizá entre ellos, "aunque quizá arruine tu concentración y cualquier sentido piadoso que te quede", comenta comprensivo el psicólogo. 

2. Llamar la atención con brevedad, con silencio o una palabra
Si los niños se distraen, el adulto calla, o impone silencio hasta que se recupera la atención. "El silencio puede llamar la atención con fuerza". Si no basta, puede usarse una tos, un chasquido de dedos, puedes rezar más fuerte: todo eso les llamará la atención de nuevo. Lo que NO hay que hacer es regañar o avisar a los despistados con frases largas ni discursitos. Eso sacaría de la oración a todos, y mucho. 

3. Oraciones estructuradas y con turnos 
Oraciones estructuradas y repetitivas como el Rosario, las letanías o la Coronilla de la Divina Misericordia permite repartir turnos que se van alternado: un niño, una oración. Y cuantos más turnos te toca hablar, más difícil es distraerse. 

4. Pon a rezar al distraído
Puede que algún niño se queje y se deshagan los turnos habituales, pero si a un niño se le ve muy distraído, a ese es al que han de darle un turno de oración por sorpresa, aunque le toquen más que a otros. No importa si los otros niños protestan: "¿y por qué ese lo hace más veces que yo?"

5. Si hay que hacerlo más corto, se hace más corto
Hay que saber cuando parar. Las sesiones más largas cansan más y no necesariamente aportan más santidad ni mejoría. Se aplican -al menos psicológicamente-  los dividendos descendentes: cuanto más (largo), menos atención, disfrute, fruto. Se pueden dejar unas cuantas oraciones para otro momento y hacer una sesión más corta. 

Fuente: Religión en Libertad

viernes, 23 de febrero de 2018

Santo Evangelio 23 de febrero 2018


Día litúrgico: Viernes I de Cuaresma

Santoral 23 de Febrero: San Policarpo, obispo y mártir

Texto del Evangelio (Mt 5,20-26): En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Os digo que, si vuestra justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el Reino de los cielos. Habéis oído que se dijo a los antepasados: ‘No matarás; y aquel que mate será reo ante el tribunal’. Pues yo os digo: Todo aquel que se encolerice contra su hermano, será reo ante el tribunal; pero el que llame a su hermano "imbécil", será reo ante el Sanedrín; y el que le llame "renegado", será reo de la gehenna de fuego. 

»Si, pues, al presentar tu ofrenda en el altar te acuerdas entonces de que un hermano tuyo tiene algo contra ti, deja tu ofrenda allí, delante del altar, y vete primero a reconciliarte con tu hermano; luego vuelves y presentas tu ofrenda. Ponte enseguida a buenas con tu adversario mientras vas con él por el camino; no sea que tu adversario te entregue al juez y el juez al guardia, y te metan en la cárcel. Yo te aseguro: no saldrás de allí hasta que no hayas pagado el último céntimo».


«Deja tu ofrenda allí, delante del altar, y vete primero a reconciliarte con tu hermano»

Fr. Thomas LANE 
(Emmitsburg, Maryland, Estados Unidos)

Hoy, el Señor, al hablarnos de lo que ocurre en nuestros corazones, nos incita a convertirnos. El mandamiento dice «No matarás» (Mt 5,21), pero Jesús nos recuerda que existen otras formas de privar de la vida a los demás. Podemos privar de la vida a los demás abrigando en nuestro corazón una ira excesiva hacia ellos, o al no tratarlos con respeto e insultarlos («imbécil»; «renegado»: cf. Mt 5,22).

El Señor nos llama a ser personas íntegras: «Deja tu ofrenda allí, delante del altar, y vete primero a reconciliarte con tu hermano» (Mt 5,24), es decir, la fe que profesamos cuando celebramos la Liturgia debería influir en nuestra vida cotidiana y afectar a nuestra conducta. Por ello, Jesús nos pide que nos reconciliemos con nuestros enemigos. Un primer paso en el camino hacia la reconciliación es rogar por nuestros enemigos, como Jesús solicita. Si se nos hace difícil, entonces, sería bueno recordar y revivir en nuestra imaginación a Jesucristo muriendo por aquellos que nos disgustan. Si hemos sido seriamente dañados por otros, roguemos para que cicatrice el doloroso recuerdo y para conseguir la gracia de poder perdonar. Y, a la vez que rogamos, pidamos al Señor que retroceda con nosotros en el tiempo y lugar de la herida —reemplazándola con su amor— para que así seamos libres para poder perdonar.

En palabras de Benedicto XVI, «si queremos presentarnos ante Él, también debemos ponernos en camino para ir al encuentro unos de otros. Por eso, es necesario aprender la gran lección del perdón: no dejar que se insinúe en el corazón la polilla del resentimiento, sino abrir el corazón a la magnanimidad de la escucha del otro, abrir el corazón a la comprensión, a la posible aceptación de sus disculpas y al generoso ofrecimiento de las propias».

Muere con 99 años Billy Graham, el más popular pastor evangélico: tendió puentes con los católicos

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Amigo de Juan Pablo II, al menos 2.200 millones de personas escucharon sus sermones

Muere con 99 años Billy Graham, el más popular pastor evangélico: tendió puentes con los católicos

Billy Graham con Juan Pablo II - les unía una pasión por Cristo, por evangelizar y su lucha contra el comunismo deshumanizante

Muere con 99 años Billy Graham, el más popular pastor evangélico: tendió puentes con los católicos

Ha muerto este miércoles, a los 99 años, Billy Graham, el más popular predicador evangélico norteamericano. El experto en historia del cristianismo en Norteamérica Grant Wacker escribe en su biografía "America's Pastor" que junto "con Martin Luther King y el Papa Juan Pablo II fue uno de los cristianos más influyentes del siglo XX".

Graham concedía grandes honores en ese ranking al Papa polaco. En 2005, cuando murió Juan Pablo II, publicó (aquí en inglés): "El Papa Juan Pablo II fue incuestionablemente la voz más influyente a favor de la moralidad y la paz en el mundo de los últimos cien años". 

Billy Graham ha fallecido por motivos de salud y edad a los 99 años en su su hogar en Montreat, Carolina del Norte. Graham padecía cáncer de próstata, Párkinson y había sido sometido a varias cirugías cerebrales. Ha muerto a las 8.00 hora local (las 14.00, hora peninsular española). 


Nunca a solas con una mujer
Graham, cristiano bautista, estuvo casado durante 64 años con Ruth Bell y tuvieron cinco hijos. Él se retiró en 2006 y su hijo Franklin se hizo cargo de la Asociación Evangélica Billy Graham. Su esposa Ruth murió en 2007. Él practicaba y recomendaba una norma para evitar habladurías y falsedades: nunca estaba a solas con una mujer que no fuera su esposa. Muchos en Estados Unidos llaman a esto "la norma Billy Graham".

Su equipo calcula que al menos 2.200 millones de personas distintas escucharon sus sermones y exhortaciones en directo, en radio o en televisión y que más de 3 millones de personas hicieron un gesto de "aceptar a Jesucristo como salvador personal" en sus campañas en vivo.


Fama internacional a los 34 años
Adquirió fama mundial a los 34 años, en 1954, cuando durante tres meses, de marzo a mayo, llenó cada noche la Arena Harringay en Inglaterra con sus predicaciones sencillas, directas y apasionadas, sin llegar a ser aparatosas ni afectadas. Se encontró con la Reina, llenó el Estadio Wembley con 120.000 personas, se escribió sobre él, se le fotografió y fue portada de la revista semanal "Time". Se convirtió en un icono moral internacional ese año.


 Portada de "Time" de 1954 que acabó de darle fama mundial

Tendiendo puentes con los católicos
En 1957, Billy Graham organizó una serie de predicaciones (él las llamaba "Cruzadas") en Nueva York. Era la primera vez que saldría en televisión por todo Estados Unidos. Sin embargo, el clero católico de la ciudad desaconsejaba a los católicos acudir a sus actos. 

Fue entonces cuando Graham trabajó por tender puentes con los líderes y el público católico y buscar terreno común, en una época en que muchos protestantes y evangélicos despreciaban profundamente a los católicos o incluso los consideraban no cristianos. Logró establecer esas amistades y respeto mutuo, para enfado de fundamentalistas de ambos bandos.

El apoyo del cardenal de Boston
Él había apostado por el candidato presidencial Richard Nixon, protestante cuáquero, y ganó Kennedy, católico irlandés (de vida no muy ejemplar). Graham organizó en 1961 con Kennedy el Desayuno de Oración en Washington.


El cardenal Cushing de la muy católica Boston, que había apoyado a Graham en una cruzada en su ciudad ya en 1950, decía por televisión, al volver del Concilio Vaticano II, que su mensaje no era malo para los católicos. 

Predicaba temas muy básicos: animar a arrepentirse y convertirse a Cristo, rezar, leer la Biblia, ser generoso con los necesitados, defender la vida y la familia, enfrentarse al comunismo (cuyos horrores completos en esa época no se conocían). 

Fue buen amigo de otro gran predicador mediático, el obispo católico Fulton Sheen, así como del cardenal de Nueva York Francis Spellman, firme activista anticomunista y contrario a la liturgia en lengua vernácula. 

La amistad con Juan Pablo II
Se encontró varias veces con Juan Pablo II y les unía una amistad sincera y admiración mutua. Un Graham anciano habló mucho de Juan Pablo II en el programa de la CNN Larry King Live cuando murió el Papa polaco en 2005. 

"Siento casi como si hubiera perdido a un miembro de mi familia. Le quería mucho y tuve la oportunidad de debatir con él muchas cosas. Nos escribimos varias veces durante estos años", explicó. Graham confirmó que Juan Pablo II varias veces le había dicho: "Somos hermanos". A su vez, Graham lo calificaba de "evangelizador", porque "viajaba por el mundo para llevar su mensaje cristiano; creo que tocó a casi todos en el mundo". 


Larry King le preguntó si creía que Juan Pablo II estaría ahora con Dios, tras la muerte. "Creo que está con el Señor porque él creía. Creía en la Cruz. Fue el foco central de todo su ministerio, la Cruz, no importa si le hablabas de un asunto personal o ético, sentía que había una respuesta a todos nuestros problemas, la cruz y la resurrección, y era un firme creyente". 

Con todo, Billy Graham se mantuvo siempre fiel a las doctrinas particulares del protestantismo (Sola Fide -que solo salva la fe-, Sola Scriptura -que solo la Biblia es fuente de doctrina-) sin que eso le impidiera colaborar con otros cristianos que no lo hacían.

El cardenal Dolan alaba su pasión evangelizadora
El cardenal de Nueva York, Timothy Dolan, ha sido de los primeros líderes católicos en comentar la muerte del veterano predicador. "Como sabe cualquiera que creciera entre los años 50 y 60, era difícil no conocer y sentirse impresionado por el reverendo Billy Graham", ha declarado. 

"Sin ninguna duda en la familia Dolan éramos católicos, firmes en nuestra fe, pero en nuestro hogar siempre hubo respeto y admiración por Billy Graham y el trabajo que estaba haciendo por atraer la gente hacia Dios. Fuese en sus cruzadas, sus programas de radio, especiales televisivos o encuentros y asesorías con presidentes, Billy Graham parecía estar en todas partes, siempre con el mismo mensaje: Jesús es tu Salvador y quiere que seas feliz con Él para siempre".

"Como historiador, mi admiración por él no hizo sino crecer al estudiar yo el pasado religioso de nuestra nación, y fui apreciando el enorme papel que jugó en el movimiento evangélico americano. Que el Señor que Billy Graham amó tan apasionadamente le conceda ahora el descanso eterno", concluye el cardenal Dolan.

"Damos gracias por su ministerio", dicen los obispos
El Cardenal Daniel DiNardo, Presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB) ha firmado un comunicado transmitiendo sus condolencias a la familia Graham. “Hoy, rezamos por el alma del reverendo Billy Graham al Señor que él tanto amaba”, se lee. “Billy Graham fue un predicador de la Palabra de Dios no solo en sus sermones, sino también en su vida misma. Su fe e integridad invitaron a miles de personas alrededor del mundo a tener una relación más cercana con nuestro Señor y Salvador Jesucristo. Gracias a Dios por el ministerio de Billy Graham”, afirma el texto de los obispos.


Una predicación de 1957, el año que empezó a tender lazos más abiertos de relación con los católicos; se ve su estilo intenso; para llamar al arrepentimiento insistía en "el corazón depravado y perverso del hombre", un tema protestante que choca con la visión católica, que prefiere hablar de una tendencia al mal pero no depravación total ni incapacidad para el bien

  Fuente: Religión en Libertad

jueves, 22 de febrero de 2018

Santo Evangelio 22 de febrero 2018


Día litúrgico: 22 de Febrero: La Cátedra de san Pedro, apóstol

Texto del Evangelio (Mt 16,13-19): En aquel tiempo, llegado Jesús a la región de Cesarea de Filipo, hizo esta pregunta a sus discípulos: «¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del hombre?». Ellos dijeron: «Unos, que Juan el Bautista; otros, que Elías, otros, que Jeremías o uno de los profetas». Díceles Él: «Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?». Simón Pedro contestó: «Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo». 

Replicando Jesús le dijo: «Bienaventurado eres Simón, hijo de Jonás, porque no te ha revelado esto la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en los cielos. Y yo te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella. A ti te daré las llaves del Reino de los Cielos; y lo que ates en la tierra quedará atado en los cielos, y lo que desates en la tierra quedará desatado en los cielos».


«Y yo te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia»

Rev. D. Antoni CAROL i Hostench 
(Sant Cugat del Vallès, Barcelona, España)

Hoy celebramos la Cátedra de san Pedro. Desde el siglo IV, con esta celebración se quiere destacar el hecho de que —como un don de Jesucristo para nosotros— el edificio de su Iglesia se apoya sobre el Príncipe de los Apóstoles, quien goza de una ayuda divina peculiar para realizar esa misión. Así lo manifestó el Señor en Cesarea de Filipo: «Yo te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia» (Mt 16,18). En efecto, «es escogido sólo Pedro para ser antepuesto a la vocación de todas las naciones, a todos los Apóstoles y a todos los padres de la Iglesia» (San León Magno).

Desde su inicio, la Iglesia se ha beneficiado del ministerio petrino de manera que san Pedro y sus sucesores han presidido la caridad, han sido fuente de unidad y, muy especialmente, han tenido la misión de confirmar en la verdad a sus hermanos.

Jesús, una vez resucitado, confirmó esta misión a Simón Pedro. Él, que profundamente arrepentido ya había llorado su triple negación ante Jesús, ahora hace una triple manifestación de amor: «Señor, tú lo sabes todo, tú sabes que te amo» (Jn 21,17). Entonces, el Apóstol vio con consuelo cómo Jesucristo no se desdijo de él y, por tres veces, lo confirmó en el ministerio que antes le había sido anunciado: «Apacienta mis ovejas» (Jn 21,16.17).

Esta potestad no es por mérito propio, como tampoco lo fue la declaración de fe de Simón en Cesarea: «No te ha revelado esto la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en los cielos» (Mt 16,17). Sí, se trata de una autoridad con potestad suprema recibida para servir. Es por esto que el Romano Pontífice, cuando firma sus escritos, lo hace con el siguiente título honorífico: Servus servorum Dei.

Se trata, por tanto, de un poder para servir la causa de la unidad fundamentada sobre la verdad. Hagamos el propósito de rezar por el Sucesor de Pedro, de prestar atento obsequio a sus palabras y de agradecer a Dios este gran regalo.